” De nuevo me sentí helado por la sensación de lo irreparable. Y comprendí que no soportaria la idea de no oír nunca más su risa. Era para mí, como una fuente en el desierto.
[…] – Y cuando te hayas consolado ( siempre se encuentra consuelo) estarás contento de haberme conocido. Serás siempre mi amigo. Tendrás deseos de reír conmigo. Y abrirás a veces tu ventana, así…por placer… Y tus amigos se asombrarán al verte reír mirando el cielo. Entonces les dirás: ” Sí, las estrellas siempre me hacen reír”, y ellos te creerán loco.
– No me separaré de ti.
– Parecerá que sufro…paracerá un poco que me muero. Es así. No vengas a verlo, no vale la pena…
– No me separaré de ti.
El Principito
Antonie de Saint-Exupéry
Emecé
2000, p. 105


Deixe um comentário